En estos días se publican gran cantidad de artículos, tanto en internet como en papel, hablando de la especialización profesional y el mercado laboral actual. Los datos del crecimiento del paro nos alarman a todos pero, a la hora de vivir nuestra realidad cotidiana, es importante relativizarlos. En el caso de recién licenciados que no encuentran trabajo sería interesante poder verificar si realmente esa situación ha empeorado en los últimos años y en determinados sectores. Además a los fríos datos habría que añadir variables subjetivas: ¿Cuál es la verdadera preparación de esos recién licenciados? ¿Cuánto interés real tienen en comenzar una carrera profesional en la que ir creciendo? ¿Saben hacer algo por lo cual una empresa esté dispuesta a pagar?. Este es la verdadera cuestión: Las empresas siguen interesadas en contratar a gente que comience, con todas las ventajas que eso les implica (desgraciadamente una de ellas la diferencia salarial), pero no tienen interés especial en hacer favores a jóvenes no preparados.
En el caso del diseño editorial la especialización no consiste simplemente en manejar el software necesario. Sin saber InDesign es difícil (por no decir imposible) trabajar en el departamento de diseño y maquetación de una revista. Pero el trabajo del maquetador, y qué decir del Director de arte o jefe de diseño, debe ir mucho más allá. Por supuesto es fundamental conocer todos los agentes implicados en el proceso y valorar su importancia dentro de él: conocer el organigrama típico de una revista (Director, Redactor jefe, Jefes de sección, Editores, etc) y su forma de interactuar entre si y con el departamento de diseño o el de publicación online. Así como su relación con agentes externos (colaboradores, fotógrafos, fotomecánicas, imprentas, etc) y otras revistas de la editorial. Pero además es muy importante conocer todos los elementos de la revista, todas las opciones y recursos aplicables, todas las normas inquebrantables y que no están escritas en ningún manual de diseño editorial.
Los comienzos de la vida profesional no suelen ser fáciles o cómodos pero si interesantísimos y muy enriquecedores. La preparación adecuada nos facilitará el camino, haciéndonos interesantes para cualquier empresa de nivel. La posibilidad de poner en práctica todo lo aprendido y seguir aprendiendo de la experiencia de otros, mientras crece la propia no tiene precio; y esta posibilidad sólo existe si nos convertimos en profesionales interesantes para las empresas. Este es el objetivo de nuestro máster.